Ignacio UrquizuÂ
Tras las elecciones generales del 9-M, el Partido Socialista decide introducir algunos cambios. Entre éstos, destaca la renovación en el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, donde Jesús Caldera da paso a Celestino Corbacho. Este cambio implica un discurso distinto en materia de inmigración. PodrÃamos pensar que esto es producto de un desgaste electoral. Es decir, que la anterior polÃtica de inmigración resta votos al Partido Socialista. Pero, ¿es realmente asÃ?
Si realizamos una simple regresión entre las ganancias y pérdidas electorales del Partido Popular por provincias y el aumento de inmigrantes entre 2004 y 2007 en estos lugares –ver Gráfico 1-, veremos que en aquellas circunscripciones donde más inmigrantes llegaron, más votos ganó el PP. No obstante, de datos agregados no podemos inferir siempre comportamientos individuales. Es decir, esto no implica que los votantes castigaran la polÃtica de inmigración del Partido Socialista. Pero esta relación estadÃstica nos presenta un puzle intrigante.  Â