Ricardo ParelladaÂ
Â
Hace unos meses conté en este foro, violando quizá las normas más elementales del respeto a la intimidad de las personas, el caso del hermano del marido de una prima mÃa, enfermo de riñón. A pesar de que son bastante baratos, este chico se negaba a comprar el riñón de un pobre en el mercado negro y su hermano (mi cuñado segundo, en adelante cuñado tout court para entendernos) estaba dispuesto a donarle uno. Pues bien, os cuento con gran alegrÃa que hace unos dÃas tuvo lugar la operación y que por ahora va todo bien.
Â
Violando quizá de nuevo las normas más elementales del respeto a la intimidad de las personas, me gustarÃa compartir unas reflexiones que no dejan de rondarme la cabeza. La pregunta es sencilla: ¿qué puede llevar a una persona (en este caso mi cuñado) a realizar una acción semejante? ¿Qué función de utilidad tendremos que reconocer en un individuo para poder comprender una acción como esa? He buscado una respuesta en algunos de los medios a los que tengo algún acceso, aunque sea muy limitado, pero no acabo de encontrar una explicación que me convenza del todo y agradeceré cualquier tipo de ayuda. Â