Euskadi cohesionada

Millán Gómez

Ya han pasado varios meses desde el significativo cambio político producido en Euskadi que apartó a los nacionalistas del poder por vez primera desde la democracia. La llegada del PSE a Ajuria Enea representó una clara ruptura con el pasado y un soplo de aire fresco con el fin de oxigenar una sociedad donde la falta de libertades, el clientelismo y las prácticas antidemocráticas eran el pan de cada día. Ser nacionalista era rentable para alcanzar cualquier puesto de trabajo y el que no lo fuera era un ciudadano de segunda cuyas metas potenciales eran claramente inferiores. El apoyo necesario para que un constitucionalista gobernase Euskadi tenía que ver por una simple cuestión de principios éticos con el PP, formación que, junto al PSE, más y mejor ha defendido las libertades en Euskadi, con todo lo que eso supone de amenaza en tu vida personal. 

Como era previsible, quienes llevaban años viviendo en el despacho oficial no aceptaron de buen grado que dirigentes a los que antes miraban por encima del hombro les arrebatasen el poder, lo cual demuestra empíricamente el sentido democrático de algunos. Si en cualquier ente político es necesario un cambio de poder cada cierto tiempo con el objetivo de no aletargarse y que entren nuevas ideas transformadoras, en Euskadi mucho más por sus desgraciados rasgos característicos de ausencia de libertades y de persecución a quien no es nacionalista por parte de la organización terrorista eta y sus adláteres.  Sigue leyendo

La delgada línea roja

Barañain 

Si por algo se ha percibido la profundidad del cambio político acaecido en Euskadi, es por la voluntad que se está demostrando en la lucha contra el terrorismo, política  que incluye, y eso es toda una novedad en la trayectoria de las instituciones vascas, la deslegitimación social del mismo.

 Una muestra de esa voluntad de deslegitimar al terrorismo es el empeño en combatir la apología  de ETA que con impunidad ha venido siendo habitual en amplias zonas de Euskadi. Y, al hacerlo, preservar la memoria de sus víctimas. Porque cada homenaje a un etarra encarcelado es sentido por las víctimas y sus familiares como si se les agrediera de nuevo.

Sigue leyendo

El resurgir del Imperio Persa

Magallanes 

La chulería con la que se expresan públicamente Ahmadineyad y Salehí, el director de la Agencia Iraní de Energía Atómica, respecto a que no van a negociar sus derechos nucleares en su reunión del 1 de octubre con el Grupo de los 6, pone de manifiesto sus intenciones  de conseguir bombas atómicas. Simultáneamente han admitido que tienen una segunda planta de enriquecimiento de uranio cerca de Qom. Esta planta, bautizada por Ahmadineyad  como “la linterna”,  dicen que es necesaria porque ante un ataque a la otra planta hay que asegurarse de que las actividades nucleares no se paralizarían. Al mismo tiempo han lanzado misiles de largo alcance que pueden llegar hasta Israel y más allá.  Hasta el Parlamento iraní ha advertido que responderá ante más sanciones con contundencia.

Sigue leyendo