NEAP
Vaya por delante un mensaje de solidaridad con el pueblo de Japón, que afronta una emergencia nacional que ni el más catastrofista guionista de Holywood habrÃa sido capaz de hacer parecer realista pocos dÃas atrás. Los escapes radiactivos de la central de Fukushima y la impredecible evolución de la crisis nuclear empequeñecen la tragedia provocada por el fortÃsimo terremoto y consiguiente tsunami del viernes pasado, que por sà solos segaron miles de vidas y causaron pérdidas cuantiosÃsimas y destrucción masiva.
Lamentablemente esta vez no se cumplió la máxima de que los paÃses desarrollados son inmunes a las tragedias naturales, como tampoco en el no tan lejano terremoto chileno. Da pavor imaginar lo que habrÃa pasado si una tragedia asà hubiera acontecido en un sitio menos preparado para afrontarla. Afortunadamente, el envidiable civismo del pueblo japonés está permitiendo sobrellevar la emergencia de forma ejemplar y en un espÃritu de encomiable solidaridad del resto de la población hacia los afectados.