Millán Gómez
La atención polÃtica se centra este fin de semana en Sevilla, donde el PSOE debatirá su proyecto futuro y elegirá a su nuevo Secretario General. Dos boinas verdes, uno más que la otra todo hay que decir, optan a tan destacado cargo. La disputa permanece abierta con ciertas similitudes a la situación en 2000. Ambas contiendas vinieron precedidas de hecatombes electorales, quizá más profunda la actual, cuanto menos numéricamente. La situación económica es diferente y, por ende, mitiga parcialmente la derrota al atribuir el desastre al contexto. No se ha presentado una tercera opción, lo cual minimiza el interés por el cónclave pues presenciaremos el debate (sic) entre dos dirigentes sobradamente conocidos y que pocas novedades aportarán precisamente en el probablemente momento más necesario para el PSOE desde la Transición.