Con la policía

LBNL

Claro que sí, con la policía que nos defiende de quien nos ataca, con la policía que es nuestra garantía de que nadie puede cercenar nuestros derechos constitucionales, civiles y políticos. Siempre con la policía democrática. Siempre.

Pero desde luego no con la policía que ataca a los ciudadanos que se manifiestan pacíficamente, con la policía que agrede innecesariamente a quien protesta legítimamente y que se excede en el uso de la fuerza contra quien no amenaza el orden público. Porque no lo son las molestias que ocasionan grupos de manifestantes que cortan el tráfico momentáneamente. Se les conmina a abandonar su actitud, se les advierte de que van a ser detenidos y se les detiene, recurriendo al uso de la fuerza si es necesario. Pero sólo si es necesario, no cuando se trata de jóvenes, de chavales, que se limitan a manifestarse pacíficamente. A éstos se les esposa y se les carga al furgón. Así es cómo se comporta una policía democrática que merece ser defendida y que es correctamente dirigida.

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