La hora de la verdad

Aitor Riveiro

Los periodistas, siempre ávidos de titulares y frases simples e impactantes que presentar a sus seguidores, han calificado la semana pasada como la ‘semana negra de Zapatero’. No es que los plumillas anden desencaminados; realmente, la entrada del otoño no ha sido especialmente halagüeña para el presidente del Gobierno pero, o tienen una corta memoria o piensan que son sus ‘clientes’ quienes la tienen. Para ser más precisos, deberíamos hablar del ‘semestre negro de Zapatero’ pues desde aquellos fatídicos días de mayo que llevaron a la economía española y al país entero al borde del precipicio, el jefe del Ejecutivo no levanta cabeza.

La famosa semana negra del presidente se circunscribe a dos hechos concretos: la huelga general del 29S y las elecciones primarias en el PSM. Ambas solo tienen en común las fechas, poco más.
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