Pepemart
He de reconocer que tÃtulos como el de este artÃculo nos pirran a los sociólogos, pues no hay mejor forma de hacerse el listo. Lo que queremos decir con este tipo de provocaciones ingenuas es que bajo una etiqueta que se maneja con profusión para hacer análisis sociales, se esconde una realidad muy heterogénea. Es decir, no existe la juventud, existen los jóvenes, y las diferencias entre jóvenes son tan grandes que es poco útil pensar en ellos como un único colectivo. Por supuesto que biológica y socialmente hay un perÃodo de transición de la adolescencia a la edad adulta, pero este hecho oscurece más que aclara nuestra comprensión de la sociedad. Eso se debe a que dentro de un mismo grupo de edad existen grandes diferencias sociales. Por ejemplo, los sucesivos artÃculos publicados en El PaÃs en la serie “(pre)parados†tienden a cometer el error de ver a los jóvenes como un colectivo homogéneo, oscureciendo asà las desigualdades de origen social y de género.Â
Por ejemplo, la tasa de paro de los jóvenes (16 a 24 años en las comparaciones internacionales sobre mercado de trabajo) es el doble que la tasa de paro del conjunto de la población. Ese dato ha sido asà durante mucho tiempo, no sólo en la actual crisis, y en distintos paÃses. Probablemente se debe a que podemos interpretar el mercado de trabajo como un «lugar» donde la gente hace «cola» para ocupar un puesto de trabajo, y los jóvenes son los últimos en llegar a la cola. Pero no todas las colas son iguales… Si tenemos en cuenta el tiempo que los jóvenes llevan en cola, es decir, el tiempo desde que terminan sus estudios, se aprecia que la tasa de paro de los universitarios es sensiblemente menor que la tasa de paro de quienes tienen menos estudios. Dos personas de 25 años tendrán la misma edad, pero si uno de ellos acaba de finalizar un máster, llevará sólo unos meses en el mercado de trabajo, mientras que si es titulado en FP puede llevar varios años trabajando. Por tanto, cuando hablamos de paro juvenil estamos ocultando que con la misma edad, el tiempo en el mercado de trabajo es mayor para unos que para otros, asà como que las tasas de paro son muy distintas. Sigue leyendo