Ignacio UrquizuÂ
El pasado fin de semana se presentó Unión Progreso y Democracia. Los promotores de la nueva formación son intelectuales que provienen de la izquierda, pero que han acabado desencantados con las polÃticas territorial y antiterrorista del Partido Socialista. Su reacción ha sido crear un partido nuevo con ideas antiguas: combinan un discurso progresista con una propuesta de organización del Estado más centralizada. Prueba de ello es que una de sus primeras ideas ha sido promover la devolución de la competencia de educación al Gobierno central.Â
Entre las principales preocupaciones de analistas y polÃticos está saber a quién va a “perjudicar†esta nueva oferta electoral. Puesto que nunca se han presentado a las elecciones y no se conocen encuestas sobre el UPyD, sólo podemos estudiar casos similares para resolver esta intriga. Quizás, el fenómeno “Ciudadanos†es lo más aproximado a UPyD. También se trata de una oferta progresista con fuerte rechazo al nacionalismo periférico. ¿De dónde obtuvieron los votos? El siguiente gráfico nos muestra una simple correlación entre las ganancias y pérdidas electorales del PSC y PP y los apoyos que recibió Ciudadanos –para un análisis más detallado ver Claves de la Razón Práctica nº 169-. Vemos que en ambos casos, conforme disminuyeron los votos a los dos grandes partidos, aumentaron los apoyos a Ciudadanos. No obstante, la pendiente es mucho más pronunciada en el caso del PSC que en el PP. Es decir, los socialistas perdieron más que los populares con la aventura de Ciudadanos.
Â