Se apagó la voz de mis noches

Millán Gómez

El jueves conocimos la noticia de que el periodista Carlos Llamas, conductor del programa “Hora 25” en la Cadena SER, fallecía tras una larga lucha contra el cáncer. Con su muerte desaparece uno de los motivos por los que un servidor, desde muy pequeñito, quiso ser periodista y nunca se planteó opciones alternativas. Escuchar su programa, su forma de desmenuzar cada noche la actualidad, su posicionamiento crítico y responsable sin por ello perder en ningún momento ni una de sus convicciones, me inspiró y me inspirará siempre en mi ilusión como potencial periodista y comunicador.

Carlos Llamas presentaba desde hacía 15 años un programa donde resumía las noticias más destacadas del día. Se podía equivocar y, como es lógico, cometía errores y emitía en ocasiones juicios de valor que debería omitir, pero siempre fue un periodista que sabía cómo transmitir información desde la honestidad y el escrupuloso respeto a la realidad de los hechos.

Llevo escuchando “Hora 25” desde mucho antes de tener uso de razón. Recuerdo cómo mis padres me decían que no escuchase la radio por la noche cuando tenía clase al día siguiente porque tenía que dormir y yo escondía la radio debajo de la almohada y la escuchaba con los cascos. Carlos Llamas con su “Hora 25” y otros programas de la SER llevan muchos años siendo mis compañeros diarios porque con ellos, sin que lo sepan, he compartido momentos preciosos y muy especiales. Poner por la noche la SER es mi rito laico de cada día. Sigue leyendo